Entre los alimentos que debemos incluir en nuestra dieta, se encuentran las verduras y las frutas, ya que obtenemos grandes beneficios nutricionales de ellos. Una de las frutas que tiene grandes cualidades y propiedades para nuestra salud es el kiwi, fruta exótica originaria de
China, en las faldas del Himalaya, pero que en el siglo XX llegó a Nueva Zelanda, desde donde se extendió a todo el mundo.
Existen dos tipos de kiwi: el verde y el dorado, ambos tienen las siguientes propiedades:
Contiene buena cantidad de antioxidantes como la Vitamina C, Vitamina E y luteína.
La vitamina C contribuye en la reducción de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer, entre otras. También incrementa la absorción del hierro de los alimentos, por lo que se recomienda su ingestión en caso de anemia ferropénica. Ayuda a sanar heridas y conserva huesos, vasos sanguíneos y dientes.
El kiwi verde tiene casi el doble de vitamina C que una naranja, y el kiwi dorado tiene más del doble.

La vitamina E puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón y algunas formas de cáncer. El kiwi tiene el doble de la vitamina E de un aguacate, pero tiene apenas 60 por ciento de sus calorías.

La luteína puede reducir el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad avanzada, incluso, está por encima de las espinacas y las demás frutas y verduras, excepto el maíz amarillo.

Contiene más fibra que una porción de salvado de trigo, y cuatro veces más que una taza de apio, tanto fibra soluble como insoluble, le da propiedades laxantes, mejorando el tránsito intestinal, por lo que previene, controla y ayuda a eliminar el estreñimiento, divertículos y hemorroides, sin irritar el intestino.
Su ingesta en ayunas está recomendada para niños, adolescentes, mujeres embarazadas, y ancianos que sufran estreñimiento crónico, sin ocasionar efectos secundarios. Esta fibra también ayuda a reducir el colesterol
y a controlar la glucemia, ya que impide su absorción en el intestino; y ofrece un efecto saciante, por lo que se recomienda en dietas para reducir peso, así como en diabetes.
Contiene una enzima llamada actinidina, que promueve la buena digestión con lo que se mejora el funcionamiento de todo el aparato digestivo.

Contiene ácido fólico, necesario para que las mujeres embarazadas desarrollen el feto en buenas condiciones, reduciendo el riesgo cardiovascular y espina bífida. Por esto, también se recomienda en periodos de crecimiento, embarazo y lactancia.
La combinación de ácido fólico y vitamina C previene infecciones y ayuda a reforzar el sistema inmunológico, debido a que se produce un mayor número de glóbulos blancos y rojos, así como la formación de anticuerpos.
Contiene más potasio que un plátano, pero poco sodio, por lo que se recomienda en personas que tienen hipertensión arterial, y problemas cardiovasculares. Ayuda a adelgazar la sangre, reducir la formación de coágulos y disminuir la grasa causante de bloqueos en la sangre.
Y además del potasio, contiene cuatro minerales más, que le dan al kiwi una densidad nutrimental de uno o más. Estos son: calcio, hierro, magnesio y cobre.

Interviene también en el equilibrio del agua, dentro y fuera de la célula y combate la aglutinación de plaquetas sanguíneas y otros tejidos, por lo que ayuda a prevenir y luchar contra el cáncer de esófago y de pulmón y es capaz de contribuir a la reparación del ADN.
La única contraindicación para el consumo del kiwi es para personas que padecen insuficiencia renal, por su alto contenido de potasio, por lo que en este caso se sugiere controlar el consumo.
El kiwi puede consumirse de una y mil maneras, desde solo a cucharadas, rebanado, en licuado, mousse, pastel, ensalada, comida agridulce, etc.
Todo es cuestión de tener imaginación para lograr una alimentación saludable y vivir en plenitud.
¡No dudes en contactarnos si te interesan las propiedades de otros alimentos que pueden ayudar a tu salud!
Fuente
hierbamedicinal.es
alimentosparacurar.com
www.alimentariaonline.com







